viernes, marzo 12, 2010
V Premios Acid Jazz Hispano 2009: Los Ganadores
Crítica de One Offs, Remixes And B Sides, de Zero dB

Benedic Lamdin

Escrito por Santiago Tadeo Cervera para la web Acid Jazz Hispano.
lunes, febrero 08, 2010
V Premios Acid Jazz Hispano 2009: ¡Las nominaciones!
Crítica de One-Armed Bandit , de Jaga Jazzist

ONE-ARMED BANDIT.
Ninja Tune. (ZENCD152)
Edición: 25 Enero 2010.
Estilo: Nu-Jazz; Jazz Progresivo; Jazz-Rock; Jazz Experimental.
Interesará a…: los que quieran escuchar a uno de los grupos contemporáneos más interesantes que existen.
Al poner One-Armed Bandit en mi reproductor por primera vez, tras escuchar varios temas, antes incluso de llegar al final, me pregunto si no será Jaga Jazzist el mejor grupo en activo. La cuestión esencial no es si realmente lo es, ente otras cosas porque eso es imposible de evaluar, pero afirmo con seguridad que es uno de los más estimulantes de los surgidos en los 90, uno de los que con más convicción recomiendo. Cualquiera de sus tres álbumes anteriores sirve para apoyar esta tesis, y lo mismo es válido para One-Armed Bandit, aunque posiblemente la manera más efectiva e indicada de apreciar la importancia de Jaga Jazzist sea escuchando su discografía completa. Sólo así se advierte la asombrosa evolución de la banda noruega, su invariable carácter vanguardista y, sobre todo, su voluntad de hacer de la innovación su razón de ser. Respecto a The Stix (Ninja Tune, 2003) o What We Must (Ninja Tune, 2005), se observa una evidente línea continuista, una misma concepción de la música. Se reconoce la personalidad de Jaga Jazzist, una determinada manera de enfocar la producción, los arreglos, el desarrollo de los temas, su escritura…, todo eso que define un estilo. Sin embargo, cada nuevo trabajo del conjunto escandinavo es una sorpresa, una reinvención de su propuesta, un paso más hacia el futuro. En cuanto empieza a sonar el primer tema, One-Armend Bandit, queda claro que estamos escuchando al Jaga Jazzist que conocemos, pero ese y los ocho restantes nos descubren un nuevo mundo sonoro, una loable y valiente huida del fantasma de la repetición.
Asegura Lars Horntveth, compositor de los temas que componen One-Armed Bandit, que concibió el álbum como un cruce entre Wagner y Fela Kuti. Es evidente que ese es el tipo de frase que queda muy bien en una nota de prensa porque todos los críticos la mencionarán ―yo mismo no he podido resistir la tentación―, pues es divertido imaginar una tetralogía afrobeat, pero este es uno de esos casos en los que una afirmación así no resulta pedante. Analizando los ambiciosos arreglos y el complejo trabajo rítmico-percusivo, Wagner y Fela Kuti son dos referentes verosímiles, pero son sólo dos de los muchos que maneja Jaga Jazzist, propuesta que, en todo caso, destaca precisamente por su personalidad. Su integración de jazz, rock y electrónica es justamente tan particular que no suena ni tan siquiera parecido a nada que uno conozca. De hecho, ni suena a jazz-rock, ni a jazz progresivo, ni a nu-jazz, ni a ninguno de los estilos enumerados en el apartado correspondiente, pues he aquí un claro ejemplo de lo que se denomina ‘desafiar cualquier clasificación’. Sí, emplea elementos de rock, de jazz y de electrónica, pero si nos detenemos, por ejemplo, en este último componente de su música, vemos que el uso de electrónica nada tiene que ver con el estándar de la escena nu-jazz o de las ‘bandas-que-usan-máquinas”. Todos los elementos electrónicos están introducidos en las piezas como un aspecto más de la composición, con un verdadero instrumento adicional, como si uno pudiera añadir en la partitura un beat con la misma facilidad con la que se escribe un acorde para una guitarra.
Otras de los aciertos de Jaga Jazzist es desarrollar sin titubeo alguno una música experimental ―compleja, exigente con el oyente, que necesita de varias escuchas para ser convenientemente admirada, alejada de cualquier tendencia comercial, en definitiva―, pero que atrae desde la primera toma de contacto. Crece a medida que uno la va conociendo, que uno se va familiarizando con tan rica propuesta, pero fascina desde el mismo momento en el que se descubre. Posiblemente esa sea una de las características de los clásicos, de las obras inmortales, y creo One-Armed Bandit es ambas cosas. A quien pueda advertir algún atisbo de exageración o exceso de entusiasmo en mis palabras (cosa que comprendo), le invito a escuchar la ambiciosa Toccata, una maravilla de inspiración cinematográfica que evidencia las posibilidades interpretativas-compositivas de Jaga Jazzist. La música para cine siempre había sido una influencia del conjunto noruego, y el título del último corte, Touch Of Evil, más que probable homenaje al film homónimo de Oson Welles, es una prueba más, pero nunca la había llevado tan lejos como aquí. Además de los dos temas ya mencionados, se debe añadir a la lista Music! Dance! Drama!, una de esas creaciones que ofrecen lo prometido. Brillante.
Nota: el álbum fue editado con cuatro carátulas diferentes. La que ilustra esta crítica fue la más usada por los medios de comunicación (aunque yo la he escogido por ser mi preferida, para qué negarlo), pero también se comercializaron copias en cuya carátula, sobre idéntico fondo, se ve o un racimo de uvas, o un globo violeta o una campana amarilla. Es posible que algún coleccionista quiera hacerse con las cuatro.
Este es el tracklist del CD:
1. The Thing Introduces. 0:23
2. One-Armend Bandit. 7:08
3. Banaunfluer Overalt. 6:17
4. 220 V/ Spektral. 7:03
5. Toccata. 9:11
6. Prognissekongen. 4:34
7. Book Of Glass. 6:49
8. Music! Dance! Drama! 5:32
9. Touch Of Evil. 6:40
Duración total: 53:37
9/10
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Escrito por Santiago Tadeo Cervera para la web Acid Jazz Hispano.
miércoles, enero 13, 2010
Crítica de We Gave It All Away… And Now We Are Taking It Back

WE GAVE IT ALL AWAY… AND NOW WE ARE TAKING IT BACK.
Smalltown Supersound. (STS158CD)
Edición: 2009.
Estilo: Nu-Jazz; Electrónica Experimental; Techno Experimental.
Interesará a…: los que aprecian la electrónica más innovadora.
Asombra lo mucho que una propuesta puede evolucionar en unos pocos años. Mungolian Jet Set fue creado por encargo de Bugge Wesseltoft, que quería recuperar el jazz eléctrico de Miles Davis. Pero claro, el noruego acogió al dúo en Jazzland Recordings, una de esas discográficas con una personalidad tan definida que acaba por penetrar en la mente de los músicos que tiene en nómina. Cualquier referencia de su catálogo está inconfundiblemente ligada a la concepción del jazz de Jazzland Recordings, lo que no niega ni resta importancia a la peculiaridad de cada una de esas propuestas. Ese proceso de metamorfosis afectó también a Mungolian Jet Set, naturalmente, de modo que el jazz eléctrico a lo Miles Davisse se convirtió pronto en ese jazz electrónico vanguardista y experimental al que tan acostumbrados nos tiene Jazzland Recordings (Bugge Wesseltoft, Eivind Aarset, Audun Kleive…). Eso es lo que escuchamos en el sólido álbum debut del dúo, Beauty Came To Us In Stone, que pudimos descubrir en el 2006. Pero ese no era más que el inicio de un proceso evolutivo que no se detuvo en el territorio sonoro de Jazzland Recordings. Mungolian Jet Set tenía fijada su residencia en Noruega, pero en el 2009 hacía ya tiempo que se encontraba en otro punto, en algún lugar indefinido del espacio, lejos, muy lejos. Como afirman los integrantes del dúo, el profeta Sun Ra ya previó su llegada varias décadas antes, lo que dice mucho de su ubicación cósmica.
Tras el personal aunque más o menos clasificable Beauty Came To Us In Stone, Mungolian Jet Set decidió que había llegado el momento de partir hacia territorios ignotos y, sobre todo, de independizarse del ya internacionalizado jazz electrónico de Jazzland Recordings. El camino escogido le llevó hacia la electrónica, y el viaje emprendido se compuso de remezclas y selectas apariciones sobre el escenario. Pude escuchar una de ellas, en el 43 Heineken Jazzaldia 2008, y por entonces el dúo (+ cómplices, Bugge Wesseltoft entre ellos) ya había efectuado la transición hacia la escena electrónica, concretamente hacia su vertiente más aventurera y experimental. No obstante, fueron sus remezclas, para propuestas como Jaga Jazzist, Nils Petter Molvaer, Bebel Gilberto, Shirley Bassey, Eivind Aarset, Mari Boine…, las que de manera más clara evidenciaron su paso al lado electrónico y, también, las que convirtieron a Mungolian Jet Set en un prestigioso conjunto. Ese estatus quedó confirmado con We Gave It All Away… And Now We Are Taking It Back, una selección de sus mejores remezclas. Claro que denominar remezcla a lo que ofrecen estos dos productores noruegos es como decir que a Mozart le gustaba escribir canciones. El dúo hace lo que quiere con sus reinterpretaciones. No es sólo que se las lleve a su terreno, sino que crea temas completamente nuevos, en los que el original no es más que un punto de partida, una excusa para dar rienda suelta a su creatividad. No me extrañaría que en algún momento del proceso ni siquiera recordase qué pieza estaba remezclando, porque la mayoría quedan irreconocibles. Rehace la base rítmica, algo habitual en el mundo de los remixes, pero también propone nuevos arreglos y melodías y hasta introduce fragmentos vocales. Sí, algún elemento del original permanece, se reconoce en algún pasaje, pero el resultado es, invariablemente, una nueva producción muy diferente. Se suele pensar en Jazzanova o Nicola Conte como artistas que sistemáticamente personalizan sus remezclas hasta conseguir que suenen como composiciones propias, pero Mungolian Jet Set todavía va un paso más allá en osadía. En definitiva, encargarle una reinterpretación al dúo noruego es prepararse para una sorpresa, asumir que el resultado no tendrá nada que ver con lo que uno creó.
Pero esa es sólo una parte, porque Mungolian Jet Set maneja una amplitud de recursos y estilos que parece ilimitada. Sus remezclas son inclasificables estilísticamente hablando, beben de múltiples escenas, movimientos, tendencias y fuentes de sonido, y no es raro que pasen con absoluta naturalidad de un estilo a otro en cuestión de minutos, sin que, para colmo, sea fácil determinar a qué estilo corresponde lo que estamos escuchando en ese momento. Sí, estamos ante electrónica experimental, pero un intento de precisar derivaría en una poco útil simplificación. Cualquiera de las 16 piezas que figuran en We Gave It All Away… And Now We Are Taking It Back sirven para ejemplificar la aventura electrónica-sonora en la que nos sumerge Mungolian Jet Set, incluyendo los dos temas propios (especialmente el fabuloso Creepy), pero para comprender rápidamente cual es su concepto de remezcla y lo lejos que llega, no está de más empezar por el corte final, Moon Song (The Gospel According To Mung – 2012 Live @ The Hacienda Version), reinterpretación en directo del tema de They Came From The Stars (I Saw Them) y atrevida relectura contemporánea del gospel.
Este es el tracklist:
Disco 1:
1. Y Lentokone Mungo. Mungolian Jet Set. 2:05
2. Creepy. Mungolian Jet Set feat. Tom N Diane. 9:28
3. Could You Be Loved. Pizzy Yelliott. 4:41
4. Madreh (Epics Part 2). Mungolian Jet Set. 7:37
5. It Ain’t Necessarily Evil. Mari Boine vs. Mungolian Jet Set. 7:38
6. Big Smack And Flies. Ronny And Renzo vs. Mungolian Jet Set. 8:38
7. A Blast Of Lover. Lindstrøm Vs. Mungolian Jet Set. 8:21
8. Clairevoyage. Mungolian Jet Set’s 16h Rebels Of Mund feat. Lindstrøm and Dominique Leone. 10:46
Disco 1:
1. Whatever Keeps Your Daisies N Glory. Mungolian Jet Set. 1:00
2. Ocen 0306 (Cruusin With The Henleys Mix). Athana vs. Mungolian Jet Set. 7:33
3. Murky Lambada/ Mung’s Lambada. Eivind Aarset vs. Mungolian Jet Set. 8:25
4. Milano Model (A Thrilling Mungophony In Two Parts). Ost & Kjex vs. Mungolian Jet Set. 10:57
5. Darker (metro Mix). Nils Petter Molvaer vs. Mungolian Jet Set. 6:15
6. Original Highway Delight (Miami Camp Mix). L.S.B. vs. Mungolian Jet Set. 6:14
7. Glitches N Bugs (Awaiian Spaces Version). The Shortwave Set vs. Mungolian Jet Set. 7:57
8. Moon Song (The Gospel According To Mung – 2012 Live @ The Hacienda Version). They Came From The Stars (I Saw Them) vs. Mungolian Jet Set. 10:53
9,5/10
Enlace Permanente.
Discográfica.
Web del grupo.
Escrito por Santiago Tadeo Cervera para la web Acid Jazz Hispano.
lunes, diciembre 07, 2009
Crítica de The Modern Sound Of Nicola Conte, de Nicola Conte

THE MODERN SOUND OF NICOLA CONTE.
Schema Records. (SCCD 449)
Edición: 2009.
Estilo: Nu-Jazz; Jazz; Nu-Bossa; Jazz-Brasil; Jazz Latino.
Interesará a…: cualquiera que quiera conocer mejor la escena jazzística de la primera década del siglo XXI.
A principios del 2006, tuve la oportunidad de entrevistar a Nicola Conte en un encantador bar de su ciudad, Bari. Entre otros muchos asuntos, le dije que me parecía extraño que todavía no se hubiese editado un recopilatorio con sus remezclas, puesto que por entonces ya había realizado un número suficiente como para llenar dos o tres discos. Pues bien, el italiano respondió que ese fue uno de los motivos por los que dejó de grabar remezclas durante un año (aproximadamente entre el 2004 y el 2005), pues le había decepcionado mucho que no acabasen en un álbum recopilatorio. Le pregunté el porqué de la inexistencia de una referencia así, y se limitó a responder que había ciertos problemas, pero no insistí porque es obvio que no se sentía cómodo hablando de ese asunto. Ahora bien, aún añadió algo más, y esa afirmación es la más reveladora: “yo he dedicado a los remixes la misma atención que podía dedicar a un nuevo tema mío. Y todos esos remixes han sido un medio para mí de experimentar lo que quería hacer después. Para obtener, remix tras remix, tema tras tema, el mismo sonido que yo podía obtener de los samples de discos viejos pero hecho hoy con los músicos que trabajan conmigo. Y todo esto no ha sido sencillo, porque se trataba de reinventar todo un modo de hacer remixes”. Ahí está la clave de lectura de las remezclas de Nicola Conte, y lo primero que se debe precisar es que distan mucho de lo que se considera un remix estándar. En su caso, no se trata de tomar las pistas de la grabación original, modificarlas ligeramente y cambiar el patrón rítmico, sino de realizar un estudio del punto de partida, reescribir melodía y arreglos y convocar a su banda habitual para volver a grabarlo prácticamente desde cero. En algunos casos mantiene la pista vocal del original, a veces ni eso. Quiere esto decir que las piezas firmadas por Nicola Conte no son, en ningún caso, remezclas, sino versiones, nuevas interpretaciones a partir de creaciones ajenas. Eso es lo que explica que el subtítulo de la referencia que nos ocupa sea “versions in jazz-dub”. En ninguna parte de la carátula aparece la palabra remezcla, pues es más exacto calificarlas como lo que son, versiones en clave jazzística y deudoras del espíritu que estuvo en el origen de las reinterpretaciones dub.
En definitiva, el proceso tiene poco que ver con el que se espera de una remezcla, es considerablemente más laborioso, tanto en términos artísticos como presupuestarios: no es lo mismo que un productor se siente frente a su ordenador y realice un ejercicio de deconstrucción de los elementos de un tema, un collage diverso de fragmentos instrumentales y vocales, que sacar el papel pautado, prácticamente componer un nuevo tema y grabarlo con casi una decena de instrumentistas que finalmente serán tan caprichosos como para querer cobrar (y no olvidemos sumar a la factura el coste del ingeniero, técnico del estudio, masterización…). No es sólo que lleve los temas de partida a su terreno, es que crea nuevas piezas, por mucho que estén claramente inspiradas en composiciones de otras propuestas. Si la autoría de la versión resultante no se atribuye a Nicola Conte es, en parte, porque en ocasiones utiliza la pista vocal del original, pero sobre todo porque él forma parte de una industria cuyo código, o hábito, indica que, por distinta que sea la remezcla respecto al tema de partida, ésta siempre seguirá siendo atribuida al grupo o artista creador del primer tema, el remezclado. A nadie se le ocurre dudar de la autoría de unas variaciones de Beethoven sólo porque tomase una línea melódica de otro músico, ni tampoco de las composiciones de Bartok en las que más evidente es la influencia de una pieza folclórica, pero sí ocurre en el caso de Nicola Conte (y otros artistas que versionan en lugar de remezclar), y eso tiene que ver con criterios exclusivamente comerciales: si el autor del original retiene la autoría de su composición aunque sea remezclada por otro, también conservará los ingresos derivados de la remezcla, que muchas veces son incluso superiores a los del original, algo especialmente válido en el caso del italiano, cuya popularidad suele ser considerablemente mayor que la de las propuestas que le encargan estas remezclas.
Habitualmente, un recopilatorio de remezclas tiene tres objetivos principales: redondear los ingresos del sello que lo edita, servir como pasatiempo para los seguidores de un artista mientras esperan el siguiente álbum de estudio y, finalmente, satisfacer la autoestima del artista en cuestión al ver reunida y, por tanto, valorada, su faceta como remezclador. En el caso de The Modern Sound Of Nicola Conte, es evidente que también cumple con esas tres misiones, pero este es uno de los pocos casos en los que el principal interés es de tipo artístico. Nicola Conte comenzó su trayectoria profesional como productor de discos de jazz para el sello italiano Schema Records. Sin embargo, al comprender que estaba en una posición un tanto delicada (“yo tenía presiones de los grupos, y por otro lado de la casa discográfica”), decidió emprender su discografía como líder. Su intención inicial era crear un álbum de jazz al estilo clásico, enteramente acústico: “en todos esos años, no era muy propenso al uso de la electrónica. Yo tenía otras ideas en mente, dado que estaba fascinado por el jazz de los años 60, una música ligada a las personas, y no creía en el uso de las máquinas. Luego, sin embargo, empecé a estudiar las máquinas y a comprender que la manera más rápida para mí de llegar a lo que quería hacer era justamente a través del uso de la tecnología”. Esta es una ‘confesión’ enormemente valiosa, pues para el italiano la electrónica, lo que él denomina “máguinas” y “tecnología”, era una herramienta necesaria para lograr su objetivo, para crear la música que tenía en mente, “una cosa que fuese original pero que al mismo tiempo estuviese ligada a las programaciones, a la electrónica, pero que sonase también como un disco viejo, que tuviera esta característica”. Ese es exactamente el tipo de jazz electrónico que se escucha en su debut, Jet Sounds (Schema Records, 2000), una de las obras clave del estilo aunque, curiosamente, la pretensión de Nicola Conte no fuese tanto fusionar jazz y electrónica como crear un particular jazz, deudor del de los años 60, pero reinterpretado a través del imprescindible uso de electrónica. No sería nu-jazz en sentido estricto, sino jazz al que, por entonces, sólo podía llegar con la ayuda de la tecnología, empleando samples y programaciones para suplir un talento como arreglista y compositor que todavía estaba por desarrollar.
Por eso fue tan importante para él su labor como remezclador, esto es, las versiones que creó entre el 2000, año de la edición de su debut, y el 2004, que es cuando presentó su segundo larga duración como líder, Other Directions (Blue Note/ Schema Records, 2004). El italiano vivió ese periodo como un tiempo de preparación, de crecimiento en su triple faceta de intérprete, compositor/ arreglista y productor. Fueron esas versiones que, recordemos, él vivió como piezas propias, las que le permitieron experimentar, ejercitarse, aprender. Al tener que reinterpretar composiciones ajenas, pensar nuevos arreglos, una manera diversa de presentar el dibujo melódico, un patrón rítmico diferente…, necesariamente tenía que analizar el original, y dado que esas piezas de partida eran creaciones de jazz, de buen jazz, forzosamente tuvo que aprender, que evolucionar. En esos cuatro años, Nicola Conte pasó de ser un productor-ratón-en-mano a ser un músico completo, un artista capaz de componer un tema, escribir los arreglos más adecuados y dirigir un combo de intérpretes de jazz. Esta es una transición que muy pocos productores realizan, y todavía menos con el mismo acierto. Por supuesto que en ese crecimiento fue esencial su labor como productor de Rosalia De Souza en Garota Moderna (Schema Records, 2003), pero para llegar al jazz de Other Directions, en el que la electrónica ya no era un aspecto central, sólo un elemento discretamente usado en el patrón rítmico de algunos cortes, fue necesario un constante e intenso trabajo como remezclador. Es bueno que The Modern Sound Of Nicola Conte se editase finalmente en el 2009, pero es en el 2004, o como muy tarde en el 2005, cuando hubiera debido llegar a las tiendas, pues es entonces cuando mejor hubiera cumplido su objetivo artístico, el de documentar la asombrosa evolución de Nicola Conte, su paso de un jazz-electrónico creado a partir de samples, programación y, en menor medida, participación de instrumentistas, a un (nu-)jazz basado en la interpretación de un combo de jazz. Fueron sus versiones de piezas ajenas las que le permitieron ir sustituyendo, progresivamente, el sonido de los samples por fragmentos compuestos y arreglados por él e interpretados por el conjunto que él mismo creó. En esencia, no es tanta la diferencia entre Jet Sounds y Other Directions, pero el sonido sí lo es porque los samples del debut fueron reemplazados por instrumentistas en el segundo, porque la programación de beats del primero dio paso a una sección rítmica en el álbum siguiente. En ambos se interesa por el nu-jazz, los dos discos son interesantes desde el punto de vista artístico, pero el enfoque, o la manera de llegar a la música que le interesaba crear, es netamente diverso. Esta es la compilación que permite apreciar el proceso, la metamorfosis casi de índole kafkiana (voluntariamente) sufrida por Nicola Conte.
A finales del 2008, Schema Records presentó el tercer álbum del italiano, Rituals, y justo un año después llegó finalmente a las tiendas el recopilatorio de compilaciones que nos ocupa, una edición posiblemente tan ansiada por sus seguidores como por el propio autor. La ventaja de que tardase tanto en realizarse es que el tracklist, aunque menos completo, sí es más representativo de su labor como versionador, pues documenta un periodo de tiempo mayor e incluye más obras que son clave para apreciar esta faceta de Nicola Conte. Al ser uno de los grandes de la escena jazzística, es lógico que las propuestas remezcladas sean, a su vez, algunas de las más destacadas, tanto en materia jazz ([Re:Jazz], Till Brönner, The Five Corners Quintet, Marco Di Marco, Povo…) como en la esfera electrónica (Thunderball, The Dining Rooms, Luisito Quintero…). Eso también implica que, entre los 26 cortes, participan toda una serie de estimables intérpretes, como Rosario Giuliani, Flavio Boltro, Fabrizio Bosso, Alice Ricciardi, Lisa Bassenge, Gianluca Petrella, Pietro Lussu, Gaetano Partipilo, Lorenzo Tucci, Kim Sanders, Pietro Ciancaglini, Teppo Mäkinen, Timo Lassy o Daniele Scannapieco… Por supuesto, quien haya seguido atentamente su labor de versionador, quizá eche de menos varias de sus creaciones, pero la mayoría de las más inspiradas sí figuran aquí. Hasta incluso recupera sus aportaciones a dos recopilatorios de remezclas: su revisión del clásico de Pinocho When I Wish Upon A Star, creado para Modal Jazz Loves Disney (Avex, 2008 ), y Take Five, original de Roberto Roena, aportación a la compilación de remezclas del catálogo de Fania Records I Like It Like That (Bongo Records). Además, se escuchan también ocho creaciones propias del italiano, de las que cuatro permanecían inéditas. En definitiva, tardó mucho en editarse, pero Schema Records se esmeró en lograr un recopilatorio lo más interesante posible, cosa que logró.
Un capítulo más en la creación de una nueva forma de jazz.
Este es el tracklist:
Disco 1:
Stolen Moments (Midnight Mood rmx). Mark Murphy.
Elevated States. Thunderball.
Mood Indigo. Akiko.
Yellow Daisies. Fertile Ground.
Quiet Nights (Out Of The Cool version). [Re:Jazz].
When I Wish Upon A Star. Nicola Conte Jazz Combo.
Heaven (West Coast vibes mix). Bitter:Sweet.
All Or Nothing At All. Nicola Conte Jazz Combo feat. José James.
New Blues. Nicola Conte Jazz Combo.
Lotus Sun. Maki Mannami.
Flamenco Sketches (new rumba version). The Dining Rooms.
Charade. Nicola Conte.
Castles In The Rain. Nicola Conte Jazz Combo.
Disco 2:
Sò danço samba (Nicola Conte rework). Till Brönner.
Terra de ninguem. Sabrina Malheiros.
Solo. Nicola Conte Jazz Combo.
Take off (campi’s idea version). Marco Di Marco.
Three Corners (for friends and relatives version). The Five Corners Quintet.
Take Five (Nicola Conte rmx). Roberto Roena.
Kerma Elastica (Nicola Conte rmx). Bobby Hughes Combination.
You Are. Povo.
Our Love. Luisito Quintero.
Groove Samba. Nicola Conte.
No Reason No Rhyme (mode for Tatsuo). Sunaga T Experience.
A Healing Blue (shape of jazz to come version). Sunaga T Experience.
Black Is The Graceful Veil (acoustic version). Nicola Conte Jazz Combo.
9,5/10
Enlace Original.
jueves, noviembre 12, 2009
Crítica de Walkover, de Jukka Eskola

WALKOVER.
Ricky-Tick Records. (RTCD010)
Edición: Agosto 2009.
Estilo: Jazz Modal; Soul Jazz.
Interesará a…: los que quieran asistir al crecimiento (como compositor e intérprete) de Jukka Eskola.
Sólo por formar parte del quinteto The Five Corners Quintet, Jukka Eskola ya sería uno de los jazzmen más destacados de la escena finlandesa, pues se trata del grupo de referencia, al menos desde una perspectiva internacional. Sin embargo, el trompetista es igualmente apreciado por su discografía como líder. De hecho, en el 2005 debutó con ambos proyectos: como The Five Corners Quintet presentó el imprescindible Chasin’ The Jazz Gone By (Ricky-Tick Records); como líder, el igualmente recomendable Jukka Eskola (Free Agent Records). Cualquiera de los dos discos era suficiente para comprender por qué el periódico británico The Observer lo calificó como “uno de los más talentosos trompetistas de su generación”. Sólo un año después de tan intenso 2005, el sello japonés Stride editó un segundo larga duración, Hub Up, y es una lástima que sólo estuviese disponible fuera de Japón en calidad de (costosa) importación, porque se trata de un inspirado homenaje a uno de los músicos que más le influyó, el trompetista Freddie Hubbard (pero claro, ¿a qué trompetista no le influyó Mr. Hub?). Tras otros tres años de espera y un segundo álbum de The Five Corners Quintet, Hot Corner (Ricky-Tick Records, 2008 ), como inmejorable entretenimiento para amenizarla, Jukka Eskola entregó su tercer álbum de estudio, y finalmente lo hizo en el sello más indicado, Ricky-Tick Records, que por entonces era ya sinónimo de buen jazz europeo.
En Walkover propone un jazz sensiblemente diverso al de su debut, especialmente en términos rítmicos. Ya no escuchamos el accesible nu-jazz orgánico que caracterizaba sus primeros temas, aunque esto debería interpretarse más como la consecuencia lógica de su evolución como compositor que como un intento de desmarcarse de la escena nu-jazz a la que fue asociado (casi) sistemáticamente. En cambio, es mucho más notoria, de nuevo, la influencia de Freddie Hubbard, esto es, la nueva senda que exploró en Hub Up, y que, por lo visto, seguía siendo su principal interés en el momento de composición y grabación de Walkover. Sí, es muy posible que una pieza como Jova acabe en los consabidos recopilatorios de nu-jazz, y es evidente que está situada en ese lugar del disco por sus posibilidades comerciales (aunque Ricky-Tick Records fuese un pequeño independiente, las referencias había que venderlas, y eso no era nada sencillo en el 2009), pero el resto se aparta considerablemente de este acomodaticio territorio sonoro, lo que no niega, por supuesto, que ese segundo tema sea una maravilla. El resto, no obstante, es algo más aventurado y presenta facetas y registros menos desarrollados por Jukka Eskola en el pasado, especialmente en los ambientales First time (¿soy el único al que le recuerda a Nils Peter Molvaer o, incluso, a Erik Truffaz) o Teddy’s stretch. Por otra parte, los bien empleados arreglos de cuerda de Jukka Lampela y la producción de Teppo Mäkynen (Teddy Rock Seven, The Stance Brothers, The Five Corners Quintet…) suman dos atractivos más a uno de los álbumes de jazz más recomendables de la producción del 2009.
Créditos:
Jukka Eskola: fliscorno, trompeta, composición, arreglos.
Jukkis Uotila: piano eléctrico.
Antti Lötjönen: contrabajo.
Teppo Mäkynen: batería, percusión, producción, composición, arreglos, grabación y mezcla.
Timo Lassy: saxo barítono y flauta.
Pope Puolitaival: flauta.
Mikko Mustonen: trombón.
Jussi Kannaste: saxo tenor.
Riikka Lampinen: violonchelo.
Svante Forsbäck: masterización.
Jukka Lampela: arreglos de cuerda.
Miikka Huttunen: grabación y mezcla.
Ilkka Lehtonen: violín.
Maija Linkola: violín.
Mikaela Palmu: violín.
Este es el tracklist del CD:
First time. 2:13
Jova. 6:06
Chip ‘n’ charge. 6:17
El aedaps. 5:03
Half time. 3:04
Cadets. 7:36
Teddy’s stretch. 6:48
Dark corner. 6:53
Double time. 2:34
Duración total: 46:34
9/10
sábado, junio 27, 2009
V Fiesta Acid Jazz Hispano: Sábado 18 Julio 2009 - Boogaclub (Granada)
Crítica de Retouched!, de Zuco 103

Zuco 103.
RETOUCHED!
Dox. (DOX 069)
Edición: Junio 2009.
Estilo: Techno; House; Club/Dance; Drum & Bass; Nu-Bossa; Downtempo.
Interesará a…: los que de Zuco 103 quieran escuchar hasta las remezclas de otros artistas.
Menos Whaa!, que se quedó como una edición solitaria, los otros tres álbumes de Zuco 103 sí tuvieron su correspondiente proyecto de remezclas. El trío debutó con Outro Lado (Ziriguiboom, 1999), y dos años después llegó a las tiendas una selección con reinterpretaciones de las piezas de este primer trabajo: The Other Side Of Outro Lado (Ziriguiboom). Su segundo álbum, Tales Of High Fever (Ziriguiboom, 2002), tampoco fue una excepción, pues sólo un año después presentó nada menos que un doble-CD, One Down, One Up (Ziriguiboom), en el que figuran remezclas pero también versiones y cortes inéditos. Siguiendo con esta bienvenida práctica habitual, Zuco 103 quiso que After The Carnaval (Dox, 2008) también tuviese una compilación de remezclas asociada, de modo que en el 2009 ya estaba lista Retouched! Sí, esta proliferación de novedades tenía un propósito comercial, pues un ritmo constante de edición es la mejor manera de mantener la nómina de seguidores, pero los recopilatorios son interesantes desde un punto de vista artístico, un fenomenal complemento para los álbumes de estudio, son casi tan necesarios.
Las reinterpretaciones de originales de Zuco 103 suelen ser interesantes, en parte porque los temas de partida son buenos o muy bueno, en parte porque la voz de Lilian Vieira, presente en todos los remixes, es una maravilla que queda bien con cualquier producción de corte electrónico. Seguramente para un productor debe ser un placer recibir las pistas de un tema de Zuco 103 para crear una remezcla. Si a esto se suma que el prestigio del trío le permite contar con artistas y grupos talentosos, sean o no conocidos internacionalmente, es lógico que Retouched!, como ocurre con los precedentes recopilatorios de remezclas, sea muy recomendable. Posiblemente sea la mejor selección de las editadas hasta entonces por Zuco 103, una de las más variadas, entretenidas y estimulantes. Tal y como es aconsejable en este tipo de ediciones, hay versiones para todos los gustos. Aunque en este caso son todas de corte electrónico, escuchamos multitud de vertientes de la música binaria, desde al techno de Nobody Beats The Drum al downtempo de Primal View, con todo el abanico imaginable entre uno y otro. En el apartado de consagrados, destacan las aportaciones de Wagon Cookin’ (en el registro clubero que llevaba privilegiando desde el 2007), Kraak & Smaak (que no se complica con un house de probada efectividad) y, finalmente, Bossacucanova (que pone en práctica la teoría que asegura que la voz de Lilian Vieira queda sistemáticamente bien sobre una base rítmica de drum & bass). En cuanto a los descubrimientos, para el mí el esencial es el de San Proper, inspiradísimo al remezclar Ginga de luscofusco. Además, para acabar de atraer la atención de sus seguidores, Zuco 103 incluye dos nuevos temas, Informaçao y Pica pau, ambos con un tempo lento que funciona bien como interludio entre el resto de remixes bailables.
Este es el tracklist del CD:
Begrimed (Nobody Beats The Drum remix). 4:00
Longing (Wagon Cookin’ remix). 5:58
Back home (Kraak & Smaak disco 103 remix). 5:12
Informaçao (Zuco 103 original). 4:12
Nunca mais (DJ Patife remix). 6:08
Volta (Bossacucanova remix). 5:06
She (Deformer remix). 3:54
Pica pau (Zuco 103 original). 3:43
Ginga de luscofusco (San Proper remix). 5:38
Espero (Waft Corp. remix). 4:58
Pororoca (Johan Méndez’s happy-salmão-mix). 3:48
Back home (lesley ‘YOGISP’ Kürh remix feat. A.K.I.R.). 3:02
She (Streamerpilot mother remix). 4:58
Nunca mais (Human Factor remix). 6:24
Madrugada (Primal View remix). 4:52
8,5/10
sábado, abril 11, 2009
IV PREMIOS ACID JAZZ HISPANO 2008: ¡LOS GANADORES!
Crítica de The Jazz Thing, de Christian Prommer’s Drumlesson
Christian Prommer’s Drumlesson plays The Dining Rooms.
THE JAZZ THING.
Schema Records. (SC 444 CD)
Edición: Marzo 2009.
Estilo: Nu-Jazz; Jazz.
Gustará a…: los seguidores de The Dining Rooms con la mente abierta y cualquier que aprecie el jazz más cercano al nu-jazz.
Enterarme de la existencia de este álbum fue una gran sorpresa, pues era difícil de prever que, tras debutar con Drum Lesson, Vol. 1 (Sonar Kollektiv, 2008), el siguiente trabajo de Christian Prommer con el proyecto Drumlesson se centrase en un repertorio tan concreto y tan poco conocido. Sí, puede que The Dining Rooms fuese uno de los dúos más interesantes de la escena downtempo/trip-hop y que su repercusión fuese internacional, pero ni siquiera sus temas más exitosos podían compararse con los que reinterpretó para su debut. Por mucho que una pieza como Tunnel tuviese una excepcional acogida entre los amantes de la electrónica de pocos beats por minuto, dista mucho de ser un hit a escala planetaria como Trans Europa express, de Kraftwerk, Rej, de Âme, Strings of life, de Rhythim is Rhythim, o Around the world, de Daft Punk, todos ellos versionados en Drum Lesson, Vol. 1. Esta es un factor importantísimo, porque el proyecto de Christian Prommer consiste en ofrecer reinterpretaciones jazzísticas y orgánicas de piezas electrónicas, y buena parte de su atractivo depende de que se conozca los originales. El placer viene dado no sólo por el resultado, sino por la comparación, al observar cómo un tema puede sonar muy distinto pero siendo reconocible. Así pues, o conoces bien la música de The Dining Rooms, o The Jazz Thing te estimulará bastante menos que Drum Lesson, Vol. 1, y eso que, mejor afirmarlo ya, se trata de otro recomendable álbum.
Otras de las reflexiones que quiero hacer respecto a The Jazz Thing es que confirma que los integrantes de The Dining Rooms son muy inteligentes. Siento meterme en la crítica, pero no veo otra manera de explicar esta parte. A principios del 2006, tuve la suerte de entrevistar a Stefano Ghittoni (Cesare Malfatti, la otra mitad, estaba ocupado ese día), y pude comprobar que era tan inteligente como encantador, una de esas personas que me gustaría tener como amigo, y no sólo para compartir buena música. Digo esto porque The Dining Rooms había editado, a fecha del 2009, cinco álbumes de estudio, pero había logrado ampliar su discografía con hasta tres recopilatorios de remezclas (Versioni Particolari, Versioni Particolari 2 y Other Ink), y ahora sumaba un cuarto larga duración con su nombre en la carátula, pero con el añadido de no haber tenido que hacer nada, sólo convencer a Christian Prommer (cosa que no debió costarle mucho, dado lo encantador que es, por lo menos, Stefano Ghittoni). A la hora de conseguir un seguimiento regular de los que disfrutan con su música, tan importantes son los álbumes de estudio como esas otras ediciones complementarias que aseguran que no pasa mucho tiempo entre uno y otro, y un disco como The Jazz Thing es esencial y doblemente útil: no sólo coloca a The Dining Rooms en el cajón de novedades, sino que le permite llegar a otro público, al que fue seducido con el debut de Christian Prommer. Es evidente que, tras escuchar la música aquí incluida, un acto reflejo consiste en hacerse con la discografía del dúo italiano, cosa que recomiendo.
Sorpresas y reflexiones aparte, The Jazz Thing es, ante todo, otra estupenda entrega del Christian Prommer’s Drumlesson. Independientemente de lo conocidos que sean los originales, sus reinterpretaciones son siempre inspiradas piezas de jazz, cercanas a la estética del nu-jazz, accesibles y de muy agradable escucha. No logra el asombro que tan presente estaba en Drum Lesson, Vol. 1, pero dudo mucho que llegue a decepcionar, y sí creo que dejará satisfecho a la mayoría. El conjunto es sólido de principio a fin y está perfectamente cohesionado, aunque, inevitablemente, el centro de atención son los ochos minutos de reinterpretación de Tunnel, el tema más recordado del dúo, en el que el punto culminante es escuchar la interpretación al piano de lo que originalmente era un sampler.
Será una buena señal que los seguidores de The Dining Rooms aprecien The Jazz Thing, y creo que así será para casi todos.
Este es el tracklist del CD:
Hear us now. 5:06
Dreamy smiles. 4:01
M. Dupont. 4:22
Thin joe. 3:31
Prigionieri del deserto. 3:35
Thank you. 5:00
Destination moon. 3:43
No problems. 4:21
Tunnel. 8:00
Milano calibro 9. 3:35
Afrolicious. 4:28
Ink. 5:11
Pure and easy. 3:35
8/10
miércoles, febrero 04, 2009
IV PREMIOS ACID JAZZ HISPANO 2008: ¡LAS NOMINACIONES!
Crítica de Teoria instrumental, Vol. 1, de Gas-Lab
Gas-Lab.
TEORIA INSTRUMENTAL, VOL. 1.
Microgroove/ Chocolatsoul Records.
Edición: 2008.
Estilo: Hip Hop; Trip-Hop; Nu-Jazz; Downtempo.
Gustará a…: los interesados por los álbumes conceptuales que, no obstante, resultan del todo accesibles.
Tras llamar positivamente la atención, como Gas-Lab Squad (su dúo con el sueco MC Kilo), con el breve trabajo Rhythm & Strings (Rhythm And Flow Records, 2007), el Madlib argentino presentó su primer álbum en solitario, y lo de solitario es más válido de lo habitual, porque él solito compuso, interpretó y produjo los veinte temas que componen Teoria instrumental, Vol. 1. Sólo contó con su viejo colaborador, MC Kilo, y con el ganés Nash, en un corte cada uno, así que, definitivamente, fue creado en la soledad del estudio, únicamente acompañado por su fiel amigo el contrabajo y sus compinches: bajo eléctrico, sintetizadores, un sampler y, cómo no, un buen surtido de vinilos que samplear. Como ya nos avanza su acertado título, se trata de un ejercicio de producción, aunque tiene más de lección práctica que de aprendizaje teórico. Para más señas, la principal referencia es, obviamente, Madlib cuando se disfraza de Beat Konducta, esos discos compuestos enteramente por breves instrumentales que parecen esbozos de temas a desarrollar en el futuro pero que, sin embargo, resultan atractivos por sí mismos. Eso es exactamente lo que ocurre con las veinte piezas incluidas en Teoria instrumental, Vol. 1: durante la primera escucha parece un catálogo de producciones para que el MC/vocalistas de turno añada su interpretación, pero son unas bases tan ricas, tan seductoras e hipnóticas, que no necesitan nada más.
Este álbum debut de Gas-Lab se presenta como un cruce entre los detallistas ambientes oníricos de Bonobo, el complejo corta-pega de Prefuse 73 y, finalmente, el toque orgánico de The Herbaliser. Quiere esto decir que los amantes del hip hop instrumental, ese que popularizó, a principios de los 90, el sello Mo’ Wax, disfrutarán con Teoria instrumental, Vol. 1, pero también debería atraer a los que busquen atmósferas downtempo de ensueño y, finalmente, a los intereados por la combinación de elementos electrónicos (samples, sintetizadores...) e instrumentación real. De hecho, como ya ocurría en Rhythm & Strings, uno de sus grandes alicientes es la integración de elementos de la mal llamada música culta (puesto que la música popular puede ser igualmente culta, y aquí tenemos un buen ejemplo) y de la música urbana: pocas veces un violonchelo y una base de hip hop se habían llevado tan bien.
Sólido debut de Gas-Lab.
9/10
lunes, diciembre 29, 2008
Crítica de Nipponized, de [Re:Jazz]
[Re:Jazz].
NIPPONIZED.
INFRACom! (IC148-2)
Edición: 13 Octubre 2008.
Estilo: Jazz; Soul-Jazz; Jazz Ambiental.
Gustará a…: los que quieran asistir al viaje por Japón de [Re:Jazz].
A principios del 2008, el colectivo alemán [Re:Jazz] presentó su primer álbum grabado en directo, Live At Motion Blue Yokohama (INFRACom!). Como podéis adivinar por el título, si es que no lo sabéis ya, este disco inmortalizaba una actuación en Japón, país al que prácticamente todas las propuestas de jazz de relieve deben acudir para sanear o engrosar sus cuentas corrientes. Pues bien, entonces no podíamos saberlo (salvo que alguno de vosotros tuviera información privilegiada), pero se trataba de la primera parte del periplo japonés de [Re:Jazz], porque tuvo su continuación en Nipponized. Resulta que, tras firmar dos de los más inspirados álbumes de versiones de la primera década del siglo XXI, INFRACom! presents [Re:Jazz] (2002) y Point of view (2004), y tras proponer sus primeros temas originales en Expansion (2006), el grupo alemán se propuso un tercer reto. De nuevo, y al contrario que en su tercer álbum de estudio, la mayor parte de los temas iban a ser versiones, pero los autores de los originales serían grupos y artistas japoneses de repercusión internacional. [Re:Jazz] se fijó en un talentoso todoterreno (Ryuichi Sakamoto), en maestros del nu-jazz (Kyoto Jazz Massive y Jazztronik), en un nombre clave del acid jazz (Mondo Grosso), en un representante del pop electrónico (Pizzicato Five), en dos imprescindibles de la escena electrónica (Towa Tei y Logic System) y, finalmente, en uno de los artistas preferidos por los amantes del hip hop instrumental (DJ Krush).
Nipponized es mejor que Point of view pero menos interesante que INFRACom! presents [Re:Jazz]. El principal motivo es que ofrecer versiones jazzísticas y orgánicas de piezas electrónicas ya no resulta tan novedoso, que la fórmula de [Re:Jazz] empieza a mostrar algún síntoma de agotamiento. Por otra parte, aunque todos los artistas seleccionados son importantes más allá de las fronteras japonesas, los temas seleccionados no son los más destacados de sus autores, no son los más conocidos, y esta es una premisa muy aconsejable para disfrutar con las versiones. No se aprecia de la misma manera una reinterpretación jazzística si uno no conoce el tema original. Ahora bien, los que ya hayan sido seducidos, en ocasiones anteriores, por el jazz accesible, alegre y vitamínico de [Re:Jazz] seguramente darán poca importancia a lo anterior y caerán rendidos ante su encanto. En lo que respecta a las versiones, la más lograda y ambiciosa es la de Bibo No Aozora, original de Ryuichi Sakamoto, pues captura la pulsión dramática característica del japonés, heredada de sus trabajos para el cine. Nipponized se completa con las estimables composiciones de Matthias Vogt, padre del proyecto.
Este es el tracklist del CD:
The Brigthness Of These Days. 5:54 (Kyoto Jazz Massive)
MG4BB. 5:03 (Mondo Grosso)
Twiggy Twiggy. 3:21 (Pizzicato Five)
Rita. 4:18 (Jazztronik)
Threesome. 4:22
You Will See. 3:47
Luv Connection. 4:49 (Towa Tei)
Bibo No Aozora. 7:20 (Ryuichi Sakamoto)
Unit. 5:11 (Logic System)
Skin Against Skin. 4:22 (DJ Krush)
Emperor. 5:38
Duración total: 54:05
8/10
Escrito por Santiago Tadeo Cervera para la web Acid Jazz Hispano.
sábado, octubre 18, 2008
Crítica de The Express, de Belleruche

Belleruche.
THE EXPRESS.
Tru Thoughts. (TRU176)
Edición: 13 Octubre 2008.
Estilo: Nu-Soul; Nu-Jazz; Nu-Funk.
Gustará a…: los interesados por la blacktrónica más ‘black’ que electrónica.
Turntable Soul Music, el debut de Belleruche, fue uno de los álbumes más destacados del 2007: apreciado por la crítica, por los compañeros de profesión (Daddy G, de Massive Attack, Norman Jay…) y uno de los más vendidos del siempre recomendable sello británico Tru Thoughts, superando las 10.000 copias en menos de un año. Así pues, logró la doble hazaña de destacar artística y comercialmente en un sello que cuenta con propuestas como Quantic (y su The Quantic Soul Orchestra), TM Juke, The Bamboos, Natural Self o Nostalgia 77, de lo mejorcito de la escena negra/ blacktrónica. Poco más de un año después, el trío formado por la vocalista Kathrin DeBoer, el guitarrista Ricky Fabulous y el turntablista/productor DJ Modest entregó su esperado segundo álbum, pues, desde la salida de su debut, se había convertido en una promesa a escala internacional. The Express convenció, ignoró el síndrome ‘segundo-disco-tras-debut-de-éxito’ y consolidó a Belleruche como uno de los grupos más interesantes de la escena blacktrónica.
The Express se abre con el pegadizo y bailable Anything you want (not that), un reclamo para pinchadiscos enamorados de los sonidos negros, pero por irresistible que resulte este tema inicial, no es precisamente representativo del conjunto. Belleruche vuelve a proponer, sobre todo, soul influenciado por el hip hop instrumental, una suerte de trip-hop negroide, es decir, más influido por la triada jazz/funk/soul que la escuela de Bristol. La diferencia respecto a Turntable Soul Music es la nada tímida presencia de blues o, mejor dicho, atmósferas de reminiscencias bluseras. Esto se aprecia ya desde el segundo corte, Backyard, que suena como una versión lenta de St Germain (en su faceta Alabama blues, por ejemplo), pero también, evidentemente, en Goose blues. Y esta nueva vertiente me lleva directamente al apartado con el que quiero finalizar la crítica: el crecimiento vocal de Kathrin DeBoer. Tras ser descubierta con Belleruche, fue requerida por DJ Vadim, Aaron Jerome y TM Juke & The Jack Baker Trio (el comienzo de una brillante trayectoria, seguro), pero es aquí, con su presencia en todos los temas, donde mejor apreciamos su talento. Tru Thoughts ha encontrado un buen recambio para la que, hasta el 2007, era su gran diva, Alice Russell. Kathrin DeBoer no tiene la misma potencia, pero sí una asombrosa versatilidad. Se defiende en los temas negros de sonido clásico y seduce también en los más electrónicos y pisteros.
Este es el tracklist del CD:
Anything you want (not that). 3:23
Backyard. 3:15
Idea three. 3:57
Goose blues. 3:51
Like 4 the hard way. 3:10
Rumble strip. 2:41
How many times. 3:21
Scratch my soul. 3:36
Late train. 3:23
The duck. 3:10
You’re listening to the words. 3:21
Duración total: 37:08
9/10
lunes, septiembre 08, 2008
Crítica de Verve Remixed 4

Varios Artistas.
VERVE REMIXED 4.
Verve Records.
Edición: Junio 2008.
Estilo: Nu-Jazz; Nu-Funk; Jazz-House; Trip-Hop; Downtempo; Funky Breaks.
Gustará a...: los seguidores de la saga la saga “Verve Remixed”.
Cuando en el 2005 Verve Records propuso The complete Verve Remixed, una recopilación de las tres entregas editadas hasta entonces más un cuarto disco como bonus, todo había pensar que la saga “Verve Remixed” había llegado a su fin. había prensetado tres volúmenes del 2002 al 2005, de modo que, al completar la trilogía, parecía que los amantes de los remixes de clásicos del jazz podían darse por satisfechos. Sin embargo, posiblemente por la buena acogida de la saga, el sello estadounidense la ha reactivado con una inesperada cuarta entrega. Por nuestra parte, bienvenida sea Verve remixed, Vol. 4, porque los tres primeros recopilatorios son interesantes, y este no es una excepción. De nuevo, Verve Records no ha reparado en gastos y ha contratado a algunos de los productores más demandados y prestigiosos, lo que, evidentemente, eleva notablemente su atractivo, incluso antes de escuchar el primer tema. Además, como ocurría en Verve remixed, Vol. 3, la mayor parte de artistas implicados no pertenecen a la escena nu-jazz, lo que beneficia enormemente la variedad. Por otra parte, la selección es un pelín tramposa, ya que varios de los temas remezclados no fueron originalmente editados por Verve Records, sino por alguno de los centenares de sellos que han acabado perteneciendo al imperio Universal Music Group (grupo del que forma parte Verve Records). Tampoco es algo importante.
Como es habitual en este tipo de ediciones colectivas, los resultados son desiguales y cada uno encontrará sus preferidos, pero los que aprecien el arte del remix encontrarán numerosos alicientes en Verve remixed, Vol. 4. Especialmente notables son las reinterpretaciones de Kenny Dope (lo aquí escuchado no difiere mucho de los re-edits que habitualmente crea para sus proyectos, de modo que tiene experiencia), la de Diplo con Mad Decent, un prodigio de imaginación, la atrevida de Psapp, que deja el original de Astrud Gilberto irreconocible, o la de Antibalas, que fusiona el sonido latino de Patato & Totico con el afrobeat que tan bien conoce. Más discutible es la aportación de The Cinematic Orchestra, que reduce tanto la velocidad de la parte vocal de Ella Fitzgerald que no se reconoce su timbre, total para incorporar un acompañamiento instrumental un tanto simple: es terrible acostumbrase a que una propuesta antaño tan interesante decepcione una y otra vez. En cualquier caso, sean más o menos logrados algunos remixes, en conjunto Verve remixed, Vol. 4 es recomendable.
Este es el tracklist del CD:
1. Cry me a river (Truth & Soul remix). Dinah Washington. 2:42
2. Gimme some (Mike Mangini remix). Nina Simone. 3:11
3. There was a time (Kenny Dope remix). James Brown. 5:27
4. California soul (Diplo/ Mad Decent remix). Marlena Shaw. 4:07
5. Take care of business (Pilooski edit). Nina Simone. 3:31
6. Bim bom (Psapp remix). Astrud Gilberto. 3:48
7. Tenderly (Mocky remix). Anita O’Day. 4:44
8. Tea for two (Chris Shaw remix). Sarah Vaughan. 2:41
9. Dilo como yo (Antibalas remix). Patato & Totico. 5:32
10. Evil ways (Karriem Riggins remix). Willie Bobo. 2:47
11. Everybody loves the sunshine (9th Wonder remix). Roy Ayers. 4:04
12. I get a kick out of you (The Cinematic Orchestra remix). Ella Fitzgerald. 4:19
Duración total: 47:12
8/10
jueves, agosto 07, 2008
Crítica de Planet pimp, de Soil & “Pimp” Sessions

Soil & “Pimp” Sessions.
PLANET PIMP.
Victor Entertainment Japan. (VICL-62828)
Edición: Mayo 2008.
Estilo: Broken Beat; Jazz Contemporáneo.
Gustará a…: los que crean en la evolución para seguir igual.
Planet pimp es el cuarto álbum de Soil & “Pimp” Sessions en el mismo número de años. El conjunto japonés es cada vez más seguido en el resto del mundo y, por tanto, emprende una gira europea para presentar cada nuevo trabajo, cosa que hace a menudo debido a lo prolífico que es. Una prueba clara de su repercusión es que su discografía se edita en Europa, a través de sellos como Brownswood Recordings o Compost Records, por ejemplo, cosa que, como sabréis, no ocurre con muchas propuestas niponas. Además, estos discos no tardan en llegar al resto del mundo, algo poco común, pues buena parte de las ediciones japonesas se exportan con excesivo retraso. En el caso de Soil & “Pimp” Sessions la expectación internacional está justificada, porque se trata de uno de los grupos de jazz más interesantes y creativos del panorama contemporáneo. Su energético y bailable jazz ha atraido la atención de los aficionados del estilo más interesados por las nuevas tendencias, pero también de los clubbers con la mente abierta que se han dado cuenta de que es tan efectivo como una buena producción de electrónica.
Planet pimp incluye la cuota de locas y frenéticas piezas bailables que sus seguidores de siempre demandan, especialmente en cortes como Storm (el primer single), Fantastic planet, Sea of tranquility (de influencia latina) o el largo Khamasin, que tarda en desarrollar la parte uptempo pero, una vez arrancado, ya no hay forma de parar. No obstante, no es un trabajo continuista por completo, pues como ya ocurría en el inmediatamente precedente, Pimpoint (2007), Soil & “Pimp” Sessions está en constante evolución y muestra su voluntad de explorar nuevas direcciones. En Planet pimp, además de un mínimo pero acertado uso de electrónica, propone la ambiciosa Struggle, en la que deja momentáneamente de pensar en la pista para crear una pieza con una compleja estructura en la que se suceden continuos cambios de ritmo y melodía, así como pasajes de notable virtuosismo. Estimulante y variado cuarto álbum de Soil & “Pimp” Sessions.
Este es el tracklist del CD:
I.N.T.R.O.
Hollow.
Storm.
Fantastic planet.
Go next!
Darkside.
Sea of tranquility.
The world is filled by…
Khamasin.
Struggle.
ミンガスファンクラブ.
Mars.
Satsuriku rejects.
Sorrow.
9/10
Escrito por Santiago Tadeo Cervera para la web Acid Jazz Hispano.
domingo, junio 29, 2008
Crítica de Full circle, de Atjazz

Atjazz.
FULL CIRCLE.
Mantis Recordings. (mantcd006)
Edición: Febrero 2008.
Estilo: Jazz-House; Deep-House; Broken Beat.
Gustará a…: los que quieran ambientar su habitación con deep-house.
El irlandés Martin Iveson aka Atjazz es un gran productor, algo que ha demostrado con varios de sus temas, pero sobre todo en su faceta de remezclador o cuando trabaja para otro artistas. Sin embargo, todavía no ha editado ningún álbum de estudio a la altura de su talento. Este es ya el tercero de su discografía, tras el prometedor That something, de 1999, que se quedó en eso, en prometedor, y tras el decepcionante y hasta aburrido Labfunk (2001). Tampoco a la tercera ha ido la vencida, pues Full circle no cumple las expectativas depositadas en él, porque supongo que no soy el único que mantenía la esperanza de dar con el gran trabajo que Atjazz debería editar algún día, pero que se resiste. No es la primera vez que lo afirmo, ya que cada vez me parece más evidente: el irlandés sabe crear estupendas remezclas a partir de temas ajenos, y puede obtener fantásticos resultados produciendo para otros (lo ha demostrado en su colaboración con la vocalista Clara Hill para All I can provide), pero cuando se trata de dar vida a sus propios temas ya no convence.
No sé muy bien cual puede ser la causa, pero todo apunta a una alarmante falta de ideas, a sus escasas dotes como compositor. En Full circle deja puntuales muestras de su gran talento, como en las dos participaciones de Clara Hill (que le devuelve así el favor), en Love someone o en Put it on (con el siempre bienvenido Ernesto), pero el conjunto no seduce, se hace largo y monótono y acaba por sacar al oyente del álbum. Ni siquiera los temas anteriormente mencionados logran atrapar de principio a fin si uno pretende escucharlos atentamente. Se nota que es un gran productor porque con los elementos que maneja logra piezas muy estimables, pero sirve de poco si las progresiones, las sorpresas y las melodías memorables no hacen acto de presencia. Esta vez Atjazz ha querido vestir todas sus producciones con vocalistas (no hay ni un sólo instrumental, justo lo contrario que en precedentes discos), seguramente para enriquecer su música, pero por mucho que todos sean buenos, ninguno logra que los temas en los que participen levanten el vuelo. Por supuesto, si el oyente sólo espera escuchar house de carácter atmosférico para que funcione como música de acompañamiento, Full circle es ideal, pero eso no maquilla que el conjunto no pase de convencional.
Este es el tracklist del CD:
One feat. Amalia. 4:59
Together feat. Mr J. 5:36
Underlined feat. Ernesto y Cee Rock The Furry. 4:23
Parralels feat. Dawne B. 4:58
I forgot you feat. Clyde. 6:29
Love someone feat. Robert Owens. 7:15
Put it on feat. Ernesto. 7:28
Before feat. Clara Hill. 5:15
Fantasy feat. Sarah Jane Morris. 6:27
With you feat. Dawne B y Hernandez. 5:40
Sense of life feat. Clara Hill. 6:36
Duración total: 1:05:15
7/10
domingo, mayo 18, 2008
Crítica de Beatkilla 2, segundo álbum de Big Sexy

Big Sexy.
BEATKILLA 2.
i! Records. (IRCD 041)
Edición: 23 Abril 2008.
Estilo: Deep-House; House.
Gustará a…: los que no quieran descubrir una propuesta en las antípodas del house comercial.
Escuchar un álbum producido por Kevin Yost y Peter Funk, dos de los artistas más estimulantes (y constantes) de la escena house internacional, siempre es un placer. Su proyecto Big Sexy es el que acoge la colaboración de estos dos talentosos productores, y sólo nos ha ofrecido buenos temas que, a su vez, han sido incluidos en muy recomendables álbumes y CD-mixes. De momento su discografía alterna CD-mixes con trabajos de estudio, de modo que, tras estrenarse en el formato larga duración con el CD-mix Big Sexy sessions (2005), editó su álbum debut, Beatkilla (2006), al que siguió Big Sexy sessions 2 (2007) y, para completar esta bella alternancia, en el 2008 presentó su segundo álbum de estudio, Beatkilla 2 (está claro que no dedican mucho tiempo a pensar los títulos). Eso sí, uno de los aspectos curiosos de Big Sexy es que sus discos también están mezclados, también son CD-mixes, como si fuesen sesiones de DJ pero enlatadas. Esto no es nada habitual, porque los artistas suelen preferir que los temas que creen estén bien diferenciados unos de otros, pero ya se ha convertido en una constante del dúo formado por Kevin Yost y Peter Funk. Eso sí, las ediciones denominadas Beatkilla se diferencias de las entregas de Big Sexy sessions por el hecho de que estas últimas incluyen temas de diversos artistas, mientras que en las primeras únicamente figuran producciones de Big Sexy.
En el tracklist de Beatkilla 2, los trece temas están enumerados, cada uno con su título, pero estos títulos son tan banales que evidencian el escaso interés mostrado por Kevin Yost y Peter Funk en diferenciarlos. De hecho, esto no es más que una convención, prácticamente algo a lo que están obligados para vender copias (casi nadie compraría un álbum con un sólo tema, aunque dure más de una hora, simplemente por el hecho de que no estamos acostumbrados). No hay nada que indique el paso de un tema a otro, sólo puede marcarse de manera arbitraria. Quiere esto decir que Big Sexy, como ya hizo en Beatkilla, se ha impuesto el reto de crear un único y largo tema. Un largo tema de 78 minutos. Un largo tema de deep-house en continua evolución, algo así como una suite de house en la que no hay ni un segundo de tregua entre las diferentes partes. Una pieza de indudable poder hipnótico, en la que la evolución apenas si se percibe, pero que propone un viaje por el universo sonoro del (deep) house en su vertiente más minoritaria. Una fascinante pieza que seguramente funcionará en las pistas pero que, sobre todo, está pensada para ser escuchada atentamente, para que el oyente aprecie la cuidada producción, la lograda combinación de melodías ambientales y minimalista y patrones rítmicos de la electrónica de club.
El gran álbum de Big Sexy está por llegar, pero, a tenor de lo escuchado en Beatkilla 2, tengo la sensación de que está ya muy cerca.
Este es el tracklist del CD:
1. To you.
2. Let’s work.
3. Lift.
4. Be watching you.
5. One to one.
6. Euro.
7. In your arms.
8. So good.
9. Walking the streets.
10. Go forth.
11. Come.
12. Rain in spain.
13. Restless (drums).
Duración total: 1:18:48
8,5/10
Escrito por Santiago Tadeo Cervera para Acid Jazz Hispano.
